Se afirma que Google está manteniendo conversaciones con SpaceX en el marco de sus planes para establecer centros de datos en órbita. Según la información publicada por el Wall Street Journal, la empresa está evaluando la posibilidad de aprovechar la infraestructura de cohetes y satélites de SpaceX para su iniciativa «Project Suncatcher», que se encuentra aún en una fase inicial. Aunque no existe un acuerdo oficial entre las partes, la posible colaboración llama la atención. Esto se debe a que Google y SpaceX son dos grandes empresas tecnológicas que compiten cada vez más, especialmente en los ámbitos de la infraestructura de inteligencia artificial y la computación en la nube.
El proyecto de centro de datos espacial de Google, denominado «Project Suncatcher», se anunció por primera vez en noviembre de 2025. Con esta iniciativa, la empresa comenzó a investigar si era viable, tanto desde el punto de vista técnico como económico, trasladar sus centros de datos a la órbita terrestre. Por su parte, en el frente de SpaceX, Elon Musk anunció en febrero de 2026 que SpaceX se fusionaría con xAI y afirmó que, a largo plazo, se podrían enviar un millón de satélites de procesamiento de datos a la órbita. A pesar de ello, se afirma que el trabajo de Google comenzó antes que los planes de SpaceX en este ámbito.
Se señala que Google no solo está en contacto con SpaceX, sino también con otras empresas de lanzamiento de cohetes. Además, se informa de que la empresa colabora con Planet Labs en el diseño y la fabricación de satélites. Planet Labs destaca actualmente como una de las empresas con más experiencia en satélites de observación de la Tierra. Se cree que, gracias a esta colaboración, Google pretende desarrollar más rápidamente la infraestructura de procesamiento de datos que se utilizará en órbita.
Las recientes declaraciones del director ejecutivo de Google, Sundar Pichai, y de Elon Musk muestran que los centros de datos espaciales se están tomando cada vez más en serio en el sector tecnológico. Pichai afirmó en una entrevista concedida a Fox News en noviembre que cree que, en unos diez años, establecer un centro de datos en el espacio se convertirá en algo habitual. Por su parte, Musk, al anunciar la fusión de SpaceX y xAI, defendió que, en un plazo de tres años, los sistemas de satélites serían el método más económico para generar potencia de procesamiento de inteligencia artificial.
Los centros de datos espaciales se enfrentan a obstáculos técnicos
A pesar de ello, los expertos consideran que los planes para trasladar la potencia de cálculo de la inteligencia artificial al espacio a gran escala plantean graves problemas técnicos. Los investigadores han señalado, en particular, que los sistemas basados en GPU se verán directamente afectados por la radiación cósmica del espacio. Se indica que el aumento de la exposición continua a la radiación podría elevar las tasas de error del hardware y provocar problemas de fiabilidad en los cálculos de inteligencia artificial.
Además, los problemas de refrigeración en el espacio se señalan como uno de los aspectos fundamentales que deben resolverse. Mientras que en los centros de datos terrestres se utilizan sistemas de refrigeración activa basados en líquido o aire, en el entorno del espacio, cercano al vacío, el calor solo puede disiparse hacia el exterior a través de la radiación. Esta situación dificulta el funcionamiento eficiente de los sistemas que generan una alta potencia de procesamiento. Especialmente si se tiene en cuenta el consumo de energía y la generación de calor que requieren los modelos de inteligencia artificial a gran escala, no parece fácil desarrollar una solución sostenible con la tecnología actual.
Por otra parte, también se debaten los efectos medioambientales y operativos de la colocación de millones de satélites en órbita terrestre baja. Los expertos señalan que esta densidad podría tener consecuencias negativas para la atmósfera. Además, el aumento del tráfico espacial podría dificultar la realización de operaciones espaciales seguras por parte de otras empresas e instituciones estatales. Debido al aumento del número de satélites en los últimos años, la basura espacial y los riesgos de colisión ya figuran entre los temas que se siguen con especial atención.
Aún no está claro si se concretará un posible acuerdo entre Google y SpaceX. No obstante, el hecho de que las empresas tecnológicas inviertan cada vez más en la idea de trasladar la infraestructura de inteligencia artificial fuera de la Tierra demuestra que la competencia en materia de capacidad de procesamiento de datos ha alcanzado una nueva dimensión. A pesar de ello, la generalización de los centros de datos espaciales a corto plazo no parece factible en este momento debido a las limitaciones técnicas, los costes y los impactos medioambientales.
