Meta ha firmado un nuevo acuerdo con Amazon Web Services con el objetivo de ampliar su infraestructura de inteligencia artificial. En este marco, la empresa implementará a gran escala los procesadores Graviton de AWS. Este paso, que amplía el alcance de una colaboración que viene de lejos, constituye una muestra concreta de los planes de infraestructura de Meta para los sistemas de inteligencia artificial de nueva generación.
En una primera fase, está previsto poner en funcionamiento decenas de millones de núcleos Graviton. No obstante, se señala que la infraestructura cuenta con una estructura flexible que podrá ampliarse a medida que crezca la capacidad de inteligencia artificial de Meta. Esta decisión apunta a un cambio significativo en la forma en que se configura la infraestructura de inteligencia artificial. Aunque las unidades de procesamiento gráfico siguen desempeñando un papel fundamental en el entrenamiento de modelos grandes, el auge de los sistemas definidos como «IA agentiva» está aumentando la necesidad de cargas de trabajo centradas en la CPU. Entre estas se incluyen operaciones como el razonamiento en tiempo real, la generación de código y la gestión de procesos de múltiples pasos.
Los procesadores Graviton5 elegidos por Meta ofrecen una arquitectura diseñada específicamente para este tipo de cargas de trabajo. Este chip de nueva generación, que cuenta con 192 núcleos, destaca por tener una capacidad de caché cinco veces mayor que la de la generación anterior. Esta estructura puede reducir la latencia de comunicación entre núcleos hasta en un 33 %. De este modo, se hace posible un mayor ancho de banda y un procesamiento de datos más rápido. Estas características aportan un beneficio directo a los sistemas de IA agentica que evalúan y ejecutan continuamente procesos de múltiples pasos.
La infraestructura AWS Graviton respalda los objetivos de IA agentiva de Meta
Los procesadores Graviton, construidos sobre la infraestructura Nitro System de AWS, ofrecen una arquitectura personalizada en términos de rendimiento y seguridad. Este sistema, al separar los componentes de hardware y software, proporciona una mayor eficiencia, al tiempo que admite escenarios de uso bare-metal que permiten el acceso directo al hardware. A pesar de ello, se mantiene la compatibilidad con servicios de AWS como Elastic Network Adapter y Amazon EBS. De este modo, Meta puede ejecutar sus propias estructuras de máquinas virtuales sin perder rendimiento.
Además, el hecho de que las instancias basadas en Graviton5 ofrezcan compatibilidad con el Elastic Fabric Adapter permite una comunicación de baja latencia y alto ancho de banda. Esta característica es de vital importancia para las tareas de inteligencia artificial a gran escala que requieren el funcionamiento coordinado de un gran número de procesadores. En lo que respecta a los sistemas de Meta que procesan miles de millones de interacciones de usuarios, este tipo de ventajas de infraestructura se reflejan directamente en el rendimiento.
Las declaraciones realizadas por los directivos de Meta y AWS también aclaran el alcance del acuerdo. Los altos ejecutivos de AWS destacan que esta colaboración ofrece una amplia infraestructura que abarca no solo el hardware, sino también los servicios de procesamiento de datos y de inferencia. Por su parte, Meta señala que la diversificación de los recursos de potencia de cálculo se ha convertido en una necesidad estratégica. En particular, el equilibrio entre eficiencia y rendimiento en cargas de trabajo intensivas en CPU desempeña un papel decisivo en esta elección.
Otro aspecto destacado es que el Graviton5 se ha desarrollado con un proceso de fabricación de 3 nanómetros. El hecho de que AWS controle todo el proceso, desde el diseño del chip hasta la arquitectura del servidor, supone una ventaja en términos de rendimiento general y eficiencia energética. De este modo, se consigue un aumento del rendimiento de hasta un 25 % en comparación con la generación anterior, al tiempo que se ofrece una estructura más equilibrada en cuanto al consumo energético.
En un periodo en el que la necesidad de potencia de procesamiento para aplicaciones de inteligencia artificial aumenta cada vez más, el escalado eficiente de la infraestructura se convierte en un factor determinante en términos de costes y sostenibilidad. La apuesta de Meta por los procesadores Graviton, por un lado, pone de relieve la creciente importancia de las cargas de trabajo basadas en CPU y, por otro, hace más visible el papel de los chips de propósito específico en este ámbito. Este enfoque puede contribuir a ofrecer experiencias de inteligencia artificial más rápidas y consistentes en plataformas que prestan servicio a amplios grupos de usuarios.
