Tengo la última palabra en el acuerdo Netflix-Warner.

Netflix anunció la semana pasada que planea adquirir Warner Bros. en un acuerdo por valor de aproximadamente 83.000 millones de dólares. Una adquisición de este tamaño podría tardar entre 12 y 18 meses en completarse, dependiendo de la aprobación regulatoria. Sin embargo, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha dejado claro que tendrá voz y voto en la aprobación final del acuerdo.

Respondiendo a las preguntas de los periodistas antes del evento Kennedy Center Honors celebrado en Washington, Trump dijo: «Tomaré parte en el proceso de decisión» sobre esta fusión. Trump también declaró que adquisiciones tan grandes podrían tener un grave impacto en el mercado y dijo: «Se trata de una cuota de mercado bastante grande, veremos qué pasa.» Las declaraciones de Trump dan pistas sobre el cuidado con que las agencias reguladoras tratarán la adquisición en los próximos meses.

El proceso puede evolucionar en distintas direcciones sin la intervención de Donald Trump

Netflix ya cuenta con cerca del 22 por ciento del mercado estadounidense de servicios de streaming, el mismo que Amazon Prime Video. HBO Max ocupa el tercer lugar con una cuota de mercado del 14%. La biblioteca de contenidos de Warner Bros llama la atención especialmente con las producciones de HBO, el universo cinematográfico de DC y el archivo de películas clásicas. Cómo integrará Netflix estos contenidos en su plataforma es ya motivo de curiosidad.

Sin embargo, si Netflix adquiere Warner Bros, se espera que disponga de una amplia red de contenidos tanto en cine como en series. Sin embargo, aún no se ha aclarado si esta fusión mantendrá los contenidos en dos plataformas separadas o si se recopilarán en un único servicio de streaming. Esta situación se perfila como una cuestión importante que será evaluada detenidamente por los órganos de defensa de la competencia. Además, hay que tener en cuenta que la oferta alternativa de Paramount de 108.400 millones de dólares para adquirir Warner Bros. Discovery podría llevar el proceso en otra dirección.

Por otra parte, las fusiones a gran escala de empresas tecnológicas y de medios de comunicación en EE.UU. han sido objeto de una regulación más estricta en los últimos años. Se sabe que la Comisión Federal de Comercio (FTC) y el Departamento de Justicia están llevando a cabo análisis detallados sobre si estas adquisiciones obstaculizan la competencia. La declaración de Trump de que intervendrá en este proceso indica que la dimensión política también puede entrar en juego.

El plan de Netflix de adquirir Warner Bros. será seguido de cerca no solo en términos de la industria de los medios de comunicación, sino también en términos de dinámica política y jurídica. Cómo tomará forma una fusión de esta envergadura, que puede afectar directamente a los equilibrios del mercado, y a qué obstáculos normativos se enfrentará seguirá siendo uno de los temas importantes de la agenda en el próximo periodo.

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