Las tecnologías de redes inalámbricas están a punto de ir más allá de la velocidad. Por primera vez, el estándar Wi-Fi 8 ha salido de los entornos de prueba y se ha convertido en un producto concreto. Ha sido la empresa taiwanesa Sercomm, y no las conocidas marcas gigantes, la que ha dado este paso. La nueva plataforma, desarrollada en colaboración con Broadcom, es el primer router físico compatible con Wi-Fi 8.
Wi-Fi 8 pretende garantizar la calidad de la conexión más que velocidades más altas. Se siguen utilizando las bandas de frecuencia de 2,4 GHz, 5 GHz y 6 GHz, pero la transferencia de datos se hace más flexible con canales más anchos de 320 MHz. Se pretende que el rendimiento sea sostenible no sólo en el laboratorio, sino también en escenarios reales. Minimizar la latencia y equilibrar el tráfico de red son también prioridades clave. Se espera que esta nueva estructura marque la diferencia, especialmente en sistemas domésticos inteligentes y entornos multidispositivo.
Sercomm promete un rendimiento estable con alta densidad de dispositivos
En el centro de la plataforma desarrollada por Sercomm se encuentra el chipset Wi-Fi 8 de nueva generación de Broadcom. Este chipset no sólo permite el flujo de datos multigigabit, sino que también garantiza la continuidad de la conexión con su función de latencia determinista. La gestión del espectro asistida por inteligencia artificial permite al dispositivo optimizarse en función del entorno de red. Así, la calidad de la conexión no disminuye cuando el usuario se desplaza o cuando aumenta el número de dispositivos. Todas estas mejoras mejoran la experiencia, especialmente en juegos, videoconferencias y trabajo a distancia.
El nuevo dispositivo físico no es sólo un router que proporciona conectividad, sino también un centro de control que gestiona otros sistemas del hogar. Gracias a la compatibilidad con el protocolo Matter, el dispositivo puede funcionar en armonía con productos domésticos inteligentes de distintas marcas. Además, gracias a la compatibilidad con fibra hasta la habitación (FTTR), la conexión a Internet de alta velocidad puede llegar no sólo a la vivienda, sino también a la habitación. En otras palabras, se puede proporcionar conexión en cualquier punto de la casa sin pérdida de rendimiento. Esto hace que la experiencia de red de los usuarios sea mucho más estable.
Derek Elder, Presidente del Grupo Empresarial de Proveedores de Servicios de Sercomm, caracteriza Wi-Fi 8 como un salto experiencial, no sólo un aumento de la velocidad. Elder afirma que Wi-Fi 8 ofrece una gran oportunidad para que los operadores destaquen no sólo por el ancho de banda, sino también por la calidad del servicio. Afirma que la plataforma desarrollada tiende un puente entre la gestión de la conexión y la domótica. Así, los usuarios pueden coordinar su infraestructura de red y las tecnologías domésticas a través de un único dispositivo. Este diseño polivalente hace que el dispositivo no sea sólo un equipo técnico.
El dispositivo se demostrará físicamente en el evento Network X, que se celebrará en París en octubre de 2025. Esta presentación se considera uno de los primeros indicadores de que Wi-Fi 8 está empezando a convertirse en productos tangibles. Aunque el proceso de certificación de Wi-Fi 8 aún no ha concluido, estos prototipos revelan que la tecnología está a punto de entrar en la fase de maduración. El router desarrollado demuestra que la tecnología está un poco más cerca de llegar a las estanterías. Este avance constituye un ejemplo alentador para las soluciones de nueva generación en todo el sector.
Sin embargo, hay que recordar que las grandes marcas no están de brazos cruzados. Gigantes del sector como TP-Link, Qualcomm y Broadcom también están trabajando activamente en la norma Wi-Fi 8. Sin embargo, ninguna de las soluciones de estas empresas ha llegado aún al nivel de un dispositivo físico. El hecho de que Sercomm destaque en este punto demuestra que puede responder más rápidamente a la dinámica del mercado. Se espera que otros fabricantes entren en escena con productos similares en poco tiempo.
Con Wi-Fi 8, se están remodelando los parámetros básicos de la experiencia de conexión. La velocidad, por supuesto, sigue siendo un criterio importante, pero la latencia, la estabilidad de la señal y la coordinación entre dispositivos cobran cada vez más importancia. Esto tiene un impacto decisivo especialmente en el trabajo a distancia, la educación en línea y los sistemas domésticos basados en IoT. Los usuarios esperan no solo una conexión rápida, sino también una experiencia estable y fiable en cualquier entorno. Los nuevos routers pretenden proporcionar la infraestructura necesaria para responder a esta demanda.
Aunque Wi-Fi 8 tardará varios años en generalizarse, estos pasos de hardware aceleran el proceso. La integración entre fabricantes de dispositivos, operadores de redes y proveedores de software también será crucial. Crear un ecosistema en el que todo funcione de forma integrada es un objetivo más complejo que proporcionar conectividad por sí solo. Sin embargo, fabricantes como Sercomm están cruzando un umbral importante en la transición hacia esta estructura. Desde el punto de vista de los usuarios, se avecina una era de conectividad más rápida, estable e inteligente.
