Nepal anula la prohibición de las redes sociales

El gobierno nepalí canceló la prohibición de las redes sociales, que entró en vigor la semana pasada, después de que creciera el clamor público. El bloqueo del acceso a 26 plataformas, entre ellas Facebook, Instagram, YouTube y X, provocó en poco tiempo una gran indignación en todo el país. Las manifestaciones, encabezadas sobre todo por jóvenes, crecieron rápidamente y dejaron su huella en la agenda del país.

La prohibición se basaba en una decisión adoptada el 25 de agosto por la que se exigía a las empresas extranjeras de medios sociales que nombraran representantes en Nepal. El gobierno sólo les dio siete días para hacerlo. A pesar de ello, la mayoría de las plataformas incumplieron sus obligaciones. Además, el bloqueo del acceso se activó una vez expirado el plazo. Por otra parte, los jóvenes consideraron la prohibición una restricción de la libertad de expresión y se movilizaron.

La creciente indignación juvenil obliga al gobierno de Nepal a dar marcha atrás

Especialmente los estudiantes salieron a la calle tras la prohibición y mostraron con fuerza su reacción. Las marchas con uniformes escolares se extendieron por todo el país en poco tiempo. Las protestas masivas movilizaron a las fuerzas de seguridad. Sin embargo, las duras intervenciones intensificaron las protestas en lugar de calmarlas. 19 personas murieron y cientos resultaron heridas en los enfrentamientos.

El ministro nepalí de Comunicaciones y Tecnología de la Información, Prithvi Subba Gurung, anunció la cancelación de la prohibición tras los sucesos. Gurung declaró que la reacción de la sociedad había alcanzado un nivel que no podía ignorarse. Esta declaración fue un indicio de que el gobierno dio un paso atrás ante las protestas. Sin embargo, la indignación pública no se limitó al levantamiento de la prohibición. Muchos exigieron responsabilidades políticas.

El ministro principal, KP Sharma Oli, atribuyó la escalada de violencia a la incitación de distintos grupos. No obstante, la confianza pública se ha visto dañada por el creciente número de muertos y la represión cada vez mayor. Mientras tanto, las críticas no han disminuido, a pesar de la afirmación de Oli de que no se opone a las demandas de los jóvenes. Además, la presión política se intensifica día a día. Finalmente, Oli tuvo que anunciar su dimisión.

El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos afirmó el lunes que deben protegerse la libertad de expresión y el derecho de reunión pacífica. Amnistía Internacional hizo una valoración similar e hizo un llamamiento al gobierno. Además, la reacción de la comunidad internacional ejerció una presión adicional sobre el gobierno. Esta presión desempeñó un papel importante en el levantamiento de la prohibición. Sin embargo, la herida social causada por los sucesos aún no ha cicatrizado.

Algunas plataformas, como TikTok y Viber, afiliada a Rakuten, no fueron incluidas en la prohibición. Porque estas empresas cumplían de antemano las condiciones exigidas por el gobierno. Sin embargo, otras plataformas fueron bloqueadas por no cumplir sus obligaciones. Esta situación puso de manifiesto la selectividad con la que el gobierno aplicó la decisión. Por otra parte, el cierre de las plataformas más habituales para los usuarios avivó la ira pública.

Las iniciativas de regulación digital en Nepal no se limitan a esta prohibición. Un proyecto de ley sobre redes sociales redactado a principios de este año sigue pendiente en el Parlamento. El proyecto de ley prevé penas de prisión y multas para las publicaciones que amenacen los intereses nacionales. Además, el proyecto de ley ha sido muy criticado, ya que podría limitar gravemente la libertad de prensa. La Federación Internacional de Periodistas afirmó que la normativa atentaría contra la libertad de expresión.

Los representantes de los medios de comunicación locales también están preocupados por la incertidumbre creada por el proyecto de ley. Además, los periodistas de Nepal afirman que esta normativa podría ir directamente contra ellos. Además de esto, es probable que el recorte de las libertades digitales genere más reacciones negativas con la participación de los jóvenes. Además, el hecho de que las redes sociales se hayan convertido en una parte importante de la vida cotidiana aviva aún más el debate. El ambiente político del país se está volviendo más tenso con estos debates.

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