Meta ha dado un nuevo paso en su proceso de reducción de plantilla a escala mundial y se ha informado de que la empresa se ha despedido de cientos de empleados. Aunque se señala que los despidos afectan especialmente a la unidad Reality Labs, esta medida se considera una prolongación de los esfuerzos de la empresa por controlar sus costes. No obstante, se afirma que los recortes no se limitan únicamente a esta división, sino que también han afectado a los equipos de contratación, ventas, Facebook y operaciones globales. Por otra parte, esta noticia se produjo inmediatamente después de que se plantearan nuevos paquetes de incentivos de elevada cuantía dirigidos a los altos directivos. Esta situación pone de manifiesto un panorama llamativo en cuanto a la distribución de ingresos y las prioridades dentro de la empresa.
Se rumorea que los últimos despidos de Meta podrían ser la primera fase de un plan de reducción de plantilla más amplio. Según informaciones aparecidas a principios de marzo, se afirmaba que la empresa estaba barajando reducir aproximadamente el 20 % de su plantilla total. Aunque los últimos recortes se han quedado bastante por debajo de ese porcentaje, parece muy probable que Meta, que a finales de 2025 contaba con unos 79 000 empleados, pueda tomar medidas más amplias en el futuro. Además, ya se había mencionado anteriormente que la dirección de la empresa había pedido a algunos directivos que elaboraran planes de reducción de costes.
Meta se enfrenta a la presión de los costes
Detrás de estas decisiones de la empresa se encuentra la carga financiera que suponen las crecientes inversiones en inteligencia artificial. Se indica que Meta tiene planes de gasto para centros de datos que podrían alcanzar un total de 600 000 millones de dólares en los próximos años. Una inversión de esta magnitud hace inevitable la reestructuración de los gastos operativos. Además, se afirma que la empresa tiene como objetivo crear estructuras de equipo más eficientes en su proceso de transformación centrado en la inteligencia artificial. De hecho, las declaraciones anteriores del director ejecutivo Mark Zuckerberg, en las que destacaba que los proyectos que antes requerían grandes equipos ahora pueden llevarse a cabo con plantillas más pequeñas y competentes, respaldan este enfoque.
Por su parte, los acontecimientos en Reality Labs ponen de manifiesto que la visión de la realidad virtual y el metaverso que Meta ha mantenido durante mucho tiempo no ha cumplido las expectativas. La unidad, que desde 2021 ha registrado pérdidas superiores a los 70 000 millones de dólares, ya había pasado por un proceso de reestructuración en el que se despidió a más de mil empleados. A pesar de ello, los últimos recortes indican que se están revisando las inversiones en este ámbito y que las prioridades han cambiado. A pesar de todo, se observa que Meta mantiene su presencia en el ámbito del hardware con productos como la serie Quest, pero que el enfoque se está desplazando cada vez más hacia los servicios de software e inteligencia artificial.
Al mismo tiempo, llama la atención un nuevo sistema de incentivos dirigido a los altos directivos de la empresa. Según los documentos presentados ante la Comisión de Valores y Bolsa de EE. UU., se prevén incentivos en acciones basados en el rendimiento para seis directivos, entre los que se encuentran el director técnico (CTO) Andrew Bosworth, la directora financiera (CFO) Susan Li, el director de operaciones (COO) Javier Olivan y el director de producto (CPO) Chris Cox. Se afirma que estas recompensas podrían alcanzar hasta 2700 millones de dólares por persona. Esta medida está generando polémica debido a la magnitud de los recursos destinados a la alta dirección en un momento en el que se está intentando reducir los costes.
Las últimas medidas de Meta ponen de manifiesto claramente que la empresa está desplazando su enfoque de la visión del metaverso hacia una estructura centrada en la inteligencia artificial. No obstante, la reducción de la plantilla y los cambios organizativos avanzan en paralelo a la tendencia de reestructuración que se observa en general en el sector tecnológico. Se sabe que, en particular, las grandes empresas tecnológicas tienden últimamente a trabajar con equipos más reducidos y a concentrar las inversiones en áreas estratégicas. Estos pasos dados por Meta también se consideran parte de una tendencia similar.
