Mercedes-Benz incorpora el sistema de dirección por cable, en el que un automóvil se puede controlar electrónicamente en lugar de a través de una conexión física entre el volante y la cremallera de dirección. El fabricante de automóviles alemán dice que utilizará la tecnología de dirección en su próximo sedán EQS renovado, lo que marcará su primera incursión en el mundo de la dirección electrónica.
Los sistemas de dirección por cable reemplazan los mecanismos de dirección mecánicos tradicionales que incluyen cremalleras y piñones con servos controlados electrónicamente. Comúnmente utilizado en aviones, el sistema electrónico toma información del conductor y la transmite a actuadores electrónicos que luego controlan la dirección de las ruedas del automóvil.
Mercedes dice que no abandonará por completo la dirección electromecánica; planea enviar versiones del EQS con tecnología de dirección tradicional, además de modelos con dirección por cable. El fabricante de automóviles realizó más de un millón de kilómetros de prueba (más de 621.000 millas) en el odómetro con el nuevo sistema antes de aprobarlo para la producción. También utiliza una arquitectura de sistema redundante además de sensores de alta precisión y potentes unidades de control para garantizar que cumple con las métricas de seguridad de la marca.
Mercedes dice que el nuevo yugo transforma instantáneamente el interior del EQS. La compañía sostiene que con un volante más plano, los conductores tendrán una vista sin restricciones del grupo de instrumentos, así como un momento más fácil para entrar y salir del vehículo. Pero no se puede descartar la existencia de algo a lo que agarrarse al tomar una curva a alta velocidad, por ejemplo. Además, un volante puede ofrecer acolchado para aliviar la presión durante viajes largos.
Las primeras reacciones al nuevo EQS son bastante positivas. El viaje lo elogió como un “yugo de dirección que realmente funciona”, mientras que Dentro de los vehículos eléctricos calificó el sistema de dirección por cable como “el mejor que existe”, pero se abstuvo de elogiar individualmente el yugo.
