Japón bate el récord de velocidad de Internet

Un equipo de investigación japonés ha descubierto que 1,02 petabits por segundo estableció rápidamente un nuevo récord de Internet. A una distancia de 1.808 kilómetros, la prueba utilizó un dispositivo especial de 19 núcleos de fibra óptica utilizado. La velocidad de transmisión de datos es millones de veces superior a la de las actuales conexiones de banda ancha. Este éxito experimental supuso un poderoso ejemplo de cómo se configurarán en el futuro las infraestructuras de red existentes.

El estudio, realizado por el Instituto Nacional de Tecnología de la Información y las Comunicaciones (NICT), logró esta velocidad gracias a un cable de 19 núcleos, cada uno capaz de transportar datos de forma independiente. El sistema se probó a lo largo de 1.808 kilómetros con una simulación de transferencia de datos de 21 ciclos. El diámetro de la línea de fibra utilizada se diseñó para que fuera compatible con los cables de telecomunicaciones existentes. Esto permitió aplicar la tecnología en infraestructuras reales y no teóricas. Gracias a esta estructura, aumentaron tanto el ancho de banda como la eficacia.

En el corazón del cable óptico hay 19 núcleos, cada uno con un canal de datos independiente. Cada núcleo funciona con sistemas especiales de receptor y transmisor, con lo que la velocidad total alcanza el nivel de petabits. Los 1,02 petabits por segundo equivalen aproximadamente a 127.500 gigabytes. En otras palabras, a esta velocidad se pueden transferir decenas de miles de películas 4K por segundo. Además de todo esto, la compatibilidad del sistema con la infraestructura existente facilita el proceso de implantación.

La prueba redefine la capacidad de la infraestructura de fibra

Aunque este éxito se logró en un entorno de laboratorio, el hardware utilizado y el nivel de cumplimiento de las normas demuestran que la tecnología puede trasladarse a redes reales. Los receptores multicanal utilizados en el experimento se desarrollaron especialmente para garantizar la estabilidad de la señal. La velocidad alcanzada es importante no sólo por la cantidad de datos, sino también por la distancia de transmisión. A lo largo de 1.808 kilómetros, el sistema demostró ser escalable. No obstante, es necesario realizar estudios de tiempo y costes para llegar a los usuarios diarios.

En cualquier caso, este récord es un paso concreto hacia el futuro de la infraestructura de comunicaciones necesaria para el 6G, los sistemas de inteligencia artificial y los procesos de análisis de big data. La colaboración entre fabricantes de cables de fibra óptica y equipos de investigación podría allanar el camino para convertir este nivel experimental en soluciones comerciales. Según las declaraciones de los ingenieros que participaron en la prueba, el sistema puede adaptarse para mantener la misma capacidad a diferentes distancias. Además, este desarrollo se ha convertido también en un nuevo punto de referencia para las redes intercontinentales, como los cables submarinos.

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