El gobierno indio está estudiando una normativa que permitiría de forma permanente la tecnología A-GPS en los teléfonos inteligentes para proporcionar un acceso más preciso a los datos de localización de los usuarios. Sin embargo, los principales fabricantes, como Apple, Google y Samsung, se oponen a esta propuesta por motivos de privacidad. Según documentos oficiales, correspondencia electrónica y fuentes cercanas al proceso, el Gobierno ha dado este paso para encontrar una solución al problema de no poder obtener datos de localización más precisos, especialmente en investigaciones policiales.
Actualmente, los organismos de seguridad de la India sólo pueden acceder a los datos de las estaciones base de acuerdo con los requisitos legales. Sin embargo, estos datos sólo pueden dar una localización aproximada del usuario y pueden estar desviados hasta unos pocos metros. En una comunicación interna enviada al Ministerio de Tecnologías de la Información en junio, la Asociación de Operadores de Telefonía Móvil de la India (COAI) declaró que la tecnología A-GPS debería estar activada continuamente en todos los dispositivos para mejorar la precisión de la localización. Esta tecnología utiliza tanto señales de satélite como conexión de datos celulares para una detección más precisa de la ubicación.
La solución propuesta por la India no tiene precedentes internacionales.
Sin embargo, la Asociación India de Celulares y Electrónica (ICEA), en una carta confidencial enviada al Gobierno en julio, declaró que una regulación de este tipo supondría un «exceso de autoridad reguladora». Según la carta, A-GPS no es una infraestructura desarrollada principalmente para la vigilancia de la localización y tal uso no se practica en ningún país del mundo. ICEA señaló que esta iniciativa plantea graves riesgos para la privacidad, la supervisión judicial y la seguridad nacional.
ICEA también subrayó que un sistema de este tipo podría dirigirse a usuarios en posiciones sensibles, como militares, miembros de la judicatura, altos ejecutivos y periodistas. El hecho de que los datos de localización de los dispositivos de estas personas estén bajo vigilancia constante puede causar graves vulnerabilidades en términos de seguridad de los datos. Además, con el sistema propuesto, los usuarios ya no tendrán la opción de desactivar los servicios de localización, lo que supone una completa violación de la intimidad personal.
Por otro lado, algunos expertos en seguridad afirman que una aplicación de este tipo convertiría los dispositivos de los usuarios en «herramientas de vigilancia permanente». Junade Ali, experto en forense digital del Instituto de Ingeniería y Tecnología del Reino Unido, afirma que esta propuesta podría conducir a una vigilancia continua de los dispositivos. Cooper Quintin, de la Electronic Frontier Foundation, organización de defensa de los derechos digitales con sede en Estados Unidos, dijo que no se había encontrado con esta propuesta en ningún otro país y que era «extremadamente preocupante».
En India, la semana pasada se anuló una normativa gubernamental que exigía la preinstalación en todos los smartphones de una aplicación de ciberseguridad patrocinada por el Estado, tras la presión de la opinión pública. Esta decisión también demostró la creciente concienciación pública sobre la privacidad digital. Del mismo modo, la nueva propuesta de rastreo de la ubicación también ha suscitado duras reacciones entre el público y los representantes del sector.
En la India, segundo mercado mundial de teléfonos inteligentes, se calcula que a mediados de 2025 se utilizarán unos 735 millones de teléfonos inteligentes. Más del 95% de estos dispositivos utilizan el sistema operativo Android, mientras que el resto pertenecen a iOS. ICEA, que representa a Google y Apple, también se opone a las propuestas para desactivar los sistemas existentes que alertan a los usuarios de las solicitudes gubernamentales de acceso a la localización. Estos avisos son importantes porque ofrecen transparencia al usuario y permiten reconocer las actividades de vigilancia.
