Durante muchos años, Google ha utilizado dominios codificados por países (ccTLD) para los usuarios de distintas partes del mundo. Por ejemplo, para el Reino Unido google.esy para Turquía google.com.tr direcciones, se proporcionaba a los usuarios un acceso más fácil a los resultados de búsqueda adecuados para el país en el que se encontraban. Sin embargo, la empresa empezó a alejarse gradualmente de este método desde 2017. Desde entonces, Google personaliza los resultados de búsqueda en función de la información de ubicación en tiempo real de los usuarios. Este enfoque ha reducido en gran medida la función de los nombres de dominio codificados por país.
Según la última declaración de Google, los nombres de dominio codificados por país se desactivarán por completo a partir del 15 de abril de 2025. La empresa anunció que este cambio se producirá en un proceso de transición gradual que durará varios meses. En este contexto, los usuarios de todo el mundo podrán utilizar a partir de ahora nombres de dominio directos en lugar de nombres de dominio codificados por países. google.com buscará a través de la dirección. Google afirma que el principal objetivo de este cambio es hacer que la experiencia del motor de búsqueda sea más coherente y sencilla, independientemente del país.
Los resultados de búsqueda de Google ahora se determinarán por la ubicación
Según el comunicado de la empresa, no habrá cambios en el funcionamiento básico del buscador. Sin embargo, es posible que los usuarios tengan que redefinir algunas de sus opciones personales, ya que cambiará el nombre de dominio que ven en la barra de direcciones. Por ejemplo, algunas opciones como las preferencias de idioma o los filtros de búsqueda pueden tener que ser reajustadas por el usuario. Además, Google seguirá basándose en la ubicación física de los usuarios a la hora de determinar los resultados de búsqueda.
En este nuevo sistema, por ejemplo, si un usuario vive en Estados Unidos y viaja a Francia, verá automáticamente los resultados de búsqueda de Francia. Cuando el usuario regrese a su país de origen, la experiencia de búsqueda volverá a adaptarse automáticamente a Estados Unidos. Este método será una continuación de la política de resultados basados en la ubicación de Google, que ha estado en vigor desde 2017.
Google también ha anunciado que está evaluando el impacto de este cambio en las obligaciones legales nacionales. La compañía subraya que el cambio que los usuarios verán en la barra de direcciones del navegador no afectará al principio de funcionamiento del buscador ni a sus responsabilidades legales. Además, afirma que el proceso de armonización con las leyes locales continuará de la misma manera.
En cualquier caso, la medida de Google se considera un paso importante hacia la gestión global del motor de búsqueda en una única plataforma. Sin embargo, no hay que ignorar que este cambio puede obligar a algunos usuarios a reconsiderar sus hábitos. La forma en que Google gestionará los problemas que puedan surgir durante el proceso de transición gradual se verá con más claridad en el próximo periodo.
