La decisión de General Motors de retirar CarPlay y Android Auto de sus vehículos eléctricos ha causado revuelo en el mundo del automóvil. Muchos conductores aseguran que poder proyectar la pantalla del teléfono en el coche es casi imprescindible en el día a día. Los comentarios en foros y plataformas de redes sociales refuerzan esta percepción. Sin embargo, BMW afirma que esta opinión es exagerada con datos de millones de vehículos. Las declaraciones de la empresa revelan que los hábitos apuntan en una dirección distinta a la que se pensaba.
Stephan Durach, responsable de experiencia de usuario del fabricante alemán, afirma que la creencia de que los conductores utilizan CarPlay de forma generalizada para la navegación no refleja la realidad. Según él, muchos conductores demuestran con su comportamiento que no dependen de apps como Apple Maps o Waze. Además, la compañía no basa estos comentarios solo en suposiciones. Los datos de aproximadamente 10 millones de vehículos respaldan la afirmación. En este punto, BMW sugiere que la integración del teléfono no juega un papel tan dominante como podríamos pensar.
Las preferencias de navegación de los conductores de BMW están dominadas por sus propios sistemas
Los datos anónimos recopilados por BMW ofrecen una visión clara de las preferencias de los conductores. Los datos muestran qué funciones se utilizan más a menudo, qué botones se pulsan con más frecuencia y qué sistemas se activan en qué condiciones. Durach afirma que la conclusión más firme de estos análisis es que la navegación en el coche va en cabeza. En otras palabras, la mayoría de los usuarios prefiere el sistema que ofrece el propio coche en lugar de las aplicaciones del teléfono. Esto está directamente relacionado con la transformación del software del coche a lo largo de los años.
En el pasado, los sistemas de navegación para coches solían considerarse engorrosos. La rápida obsolescencia de los mapas, la necesidad de acudir al centro de servicio para las actualizaciones y la lentitud del software llevaban a los conductores a sus teléfonos móviles. Hoy, sin embargo, el panorama ha cambiado. Los sistemas de infoentretenimiento conectados a Internet actualizan los mapas automáticamente y reflejan las condiciones del tráfico al instante. Además, la experiencia del usuario es más rápida y fluida.
BMW es consciente de este cambio y está invirtiendo mucho en su propio software. La empresa se centra en ofrecer a los conductores una experiencia de navegación fiable y sin problemas. Además, el sistema cuenta con actualizaciones continuas. De este modo, los conductores no necesitan recurrir a las aplicaciones del teléfono. Los datos publicados por BMW demuestran que este esfuerzo está dando sus frutos.
No obstante, CarPlay y Android Auto no se ignoran por completo. Según Durach, los conductores prefieren estos sistemas sobre todo para enviar mensajes. El hecho de que los mensajes puedan leerse en la pantalla del vehículo y responderse de forma segura supone una ventaja para los conductores. Esta función demuestra que la integración sigue vigente. No obstante, el protagonismo de los sistemas de a bordo para la navegación marca una interesante diferencia de preferencias.
En el sector del automóvil, el enfoque de esta cuestión varía considerablemente. Fabricantes como GM, Rivian y Tesla confían en su propio software y excluyen el mirroring del teléfono. Aston Martin, por su parte, planea abrir todas las pantallas al control de Apple con CarPlay Ultra. Además, algunos fabricantes ven oportuno ofrecer ambas opciones al mismo tiempo. Esta diversidad deja claro que la experiencia ofrecida a los conductores varía de una marca a otra.
BMW, por su parte, prefiere un enfoque más equilibrado. La compañía sigue ofreciendo CarPlay en la pantalla de inicio, pero no deja de dirigir a los conductores a su propio software. Esta preferencia ayuda a mantener la experiencia del usuario bajo control. Además, mantener el sistema constantemente actualizado aumenta la percepción de fiabilidad. Esto proporciona un equilibrio para los conductores.
Con el auge de los vehículos eléctricos, la infraestructura de software se ha vuelto más crítica que nunca. Los hábitos de los conductores también evolucionan en distintas direcciones en este periodo. Mientras que para algunos la integración del teléfono es indispensable, otros consideran que los sistemas integrados son suficientes. Este panorama dual será decisivo en las estrategias de software de las marcas en los próximos años. La competencia en el sector se centra cada vez más en el software.

