Como pionera de la transformación digital, la industria de aplicaciones financieras permite a personas y empresas realizar transacciones financieras de forma más rápida, sencilla y segura. Estas aplicaciones van más allá de la banca tradicional, aumentando el acceso financiero y utilizando tecnologías innovadoras como inteligencia artificial, aprendizaje automático y blockchain para mejorar la experiencia del usuario. También fortalece la inclusión financiera de personas que no tienen acceso a servicios bancarios.
La industria comenzó en la década de 2000 digitalizando transacciones básicas a través de la banca por Internet. Con la proliferación de dispositivos móviles en la década de 2010, los sistemas de pago digitales y las aplicaciones de banca móvil se hicieron populares. En el período posterior a 2015, tecnologías como la inteligencia artificial y el aprendizaje automático han introducido servicios financieros personalizados.
