«Rockstar acaba de llevar a cabo el acto antisindical más flagrante y despiadado en la historia de la industria de los juegos. Este flagrante desprecio por la ley y por las vidas de los trabajadores que aportan miles de millones es un insulto a sus fans y a la industria global.
A pesar de este ataque calculado a los trabajadores que se organizan para tener una voz colectiva y mejorar sus difíciles condiciones laborales, el Sindicato Rockstar sigue firme. Seguirán organizándose por el respeto y mejores condiciones mientras continúan derramando su sangre, sudor y creatividad en juegos que aman millones.
El IWGB perseguirá todos los reclamos legales posibles para garantizar que nuestros miembros sean reintegrados y reciban una reparación provisional”.
