Un nuevo estudio llevado a cabo por investigadores de Estados Unidos y el Reino Unido analiza en detalle los efectos de las herramientas de inteligencia artificial sobre la cognición humana. En el estudio, titulado «AI assistance reduces persistence and hurts independent performance» (La asistencia de la IA reduce la persistencia y perjudica el rendimiento independiente), se afirma que, aunque el apoyo de la inteligencia artificial aumenta el rendimiento a corto plazo, a largo plazo genera costes cognitivos. Los resultados del estudio revelan que la dependencia excesiva de estas herramientas, especialmente en tareas que requieren un esfuerzo intelectual intenso, debilita el rendimiento independiente de los usuarios.
Según el estudio, las herramientas de inteligencia artificial permiten a los usuarios completar las tareas de forma más rápida y precisa en una primera fase. Sin embargo, esta ayuda se convierte en un hábito en poco tiempo y puede mermar la capacidad de las personas para resolver problemas por sí mismas. Los investigadores señalan que incluso tan solo diez minutos de uso pueden hacer que los usuarios se vuelvan dependientes de estas herramientas y que, cuando se interrumpe el acceso, se produce una disminución del rendimiento y una pérdida de motivación.
En el marco del estudio, se analizaron en profundidad tareas que «requieren un razonamiento intenso», como la redacción, la programación y el desarrollo de ideas. Estas áreas se encuentran entre los escenarios en los que más se utilizan actualmente las herramientas asistidas por inteligencia artificial. Los investigadores se centraron en medir cómo este tipo de uso afecta con el tiempo a la capacidad de productividad de las personas.
En la primera fase de los experimentos, se pidió a 350 participantes que resolvieran problemas matemáticos con fracciones. A la mitad de los participantes se les proporcionó apoyo a través de un chatbot especial basado en el modelo GPT-5 de OpenAI, mientras que la otra mitad tuvo que resolver las preguntas por su cuenta. A mitad del proceso, se observó una caída notable en la tasa de respuestas correctas entre los participantes a los que se les cortó el acceso a la inteligencia artificial. Además, se observó que algunos participantes tendían a abandonar las preguntas por completo.
El rendimiento y la motivación disminuyen cuando se retira el apoyo de la inteligencia artificial
Se repitieron resultados similares en un segundo experimento con una participación más amplia. En este estudio, realizado con 670 personas, se observó que, al retirar el apoyo de la inteligencia artificial, disminuyeron tanto las tasas de acierto como la tendencia a persistir en la tarea. Además, se observó un panorama similar no solo en matemáticas, sino también en las últimas pruebas de comprensión lectora. Esto demuestra que el efecto no es específico de un área concreta, sino que puede afectar a los procesos cognitivos generales.
Rachit Dubey, profesor de la Universidad de California y coautor del estudio, afirma que la eliminación del apoyo de la inteligencia artificial no solo aumenta la tasa de respuestas incorrectas, sino que también reduce la motivación de los usuarios para seguir intentándolo. Según Dubey, los usuarios se muestran menos persistentes a la hora de encontrar soluciones sin la ayuda de la inteligencia artificial, lo que a largo plazo puede debilitar los procesos de aprendizaje.
Además, se llama la atención sobre los posibles efectos de la rápida generalización de las herramientas de inteligencia artificial en el ámbito educativo. Los investigadores señalan que el uso descontrolado de estas herramientas puede dificultar que las personas descubran sus propias capacidades y provocar un retroceso en las habilidades de pensamiento creativo. A pesar de ello, se considera que un uso consciente y equilibrado de la inteligencia artificial, en lugar de su exclusión total, podría dar lugar a resultados más saludables.
Los datos obtenidos muestran que las herramientas basadas en la inteligencia artificial, junto con las ventajas prácticas que ofrecen, también traen consigo ciertas limitaciones. En particular, se entiende que es necesario moldear cuidadosamente los hábitos de uso para preservar habilidades fundamentales como el pensamiento independiente, la resolución de problemas y la motivación para el aprendizaje.
