Blue Origin logra un éxito en la reutilización con el New Glenn

Blue Origin, el 19 de abril, superó un hito importante en la misión New Glenn-3. La empresa lanzó el cohete utilizando de nuevo el propulsor de la primera etapa que ya había volado anteriormente y lo aterrizó de forma segura aproximadamente 10 minutos después del despegue. Este resultado ha dotado a la empresa espacial de Jeff Bezos de una capacidad de cohetes verdaderamente reutilizables en la clase de carga pesada.

El valor de la misión para Blue Origin no se limita únicamente al aterrizaje. Según la información transmitida por Reuters, este vuelo fue el segundo del mismo propulsor que participó en la misión NG-2 de noviembre, lo que ha permitido a la empresa situarse en una posición más sólida en la carrera por la reutilización, dominada desde hace tiempo por SpaceX. Blue Origin había anunciado antes de la misión que el New Glenn-3 transportaría el satélite BlueBird 7 de AST SpaceMobile a la órbita terrestre baja. Desde este punto de vista, podemos afirmar sin lugar a dudas que la empresa ha logrado en gran medida el escaparate que buscaba en cuanto a la primera etapa del cohete y la ejecución general de la misión.

El detalle que empañó el éxito surgió en la etapa superior

Sin embargo, la misión no transcurrió de forma totalmente impecable. AST SpaceMobile explicó que, debido a la etapa superior, el BlueBird 7 se situó en una órbita más baja de lo previsto; que el satélite se desplegó y recibió energía, pero que no podía mantener la operación con su propio sistema de propulsión a la altitud actual. Por ello, la empresa afirma que retirará el satélite de la órbita. Así pues, el éxito de Blue Origin en materia de reutilización ocupa el centro de la noticia, pero este problema con el cliente comercial supone una nota importante en el historial de la empresa.

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