Apple se encuentra en una posición más ventajosa que sus competidores en medio de la crisis de la RAM, que se está agravando a escala mundial. El modelo MacBook Neo, presentado a principios de marzo, llamó la atención por no dar la sensación de tener un rendimiento limitado, a pesar de venir con solo 8 GB de RAM. Esta situación se considera un resultado directo del enfoque de la empresa en la integración de hardware y software. Aunque este modelo pueda parecer, en un primer momento, un producto aislado, las condiciones actuales del mercado ofrecen a Apple una oportunidad de mayor alcance. Especialmente en un periodo en el que los costes de la memoria están aumentando rápidamente, el hecho de que Apple convierta esta estrategia en permanente podría alterar el equilibrio competitivo.
La contracción en la producción de memoria ha generado una presión que se extiende a todo el sector. Tres grandes fabricantes, como SK Hynix, Samsung y Micron, controlan más del 90 % de la producción mundial de memoria. A pesar de ello, la retirada de Micron del segmento orientado al consumidor para centrarse en clientes del ámbito de la inteligencia artificial ha agravado aún más la escasez en el lado de la oferta. Por otra parte, los datos de TrendForce revelan que, en 2026, el 70 % de la memoria de alto rendimiento será consumida por los centros de datos. Estos acontecimientos han provocado importantes subidas de precios en el sector de la electrónica de consumo.
Si bien se señala que los precios de la RAM y las unidades de almacenamiento aumentaron un 50 % en el último trimestre de 2025, se prevé que este aumento pueda continuar entre un 40 % y un 50 % en la primera mitad de 2026. Esta situación se refleja directamente en los precios de los ordenadores portátiles. De hecho, algunos análisis indican que, si los fabricantes intentan mantener sus márgenes de beneficio, los precios de los portátiles podrían subir hasta un 40 %. En un escenario así, el precio de un portátil de gama media podría aumentar considerablemente en poco tiempo.
Apple destaca en la competencia gracias a su enfoque de hardware integrado
Una de las razones fundamentales por las que Apple destaca en este contexto es su enfoque denominado «arquitectura de memoria unificada». Este sistema, utilizado en el MacBook Neo, permite que la RAM sea compartida entre la CPU y la GPU. De este modo, incluso la memoria de menor capacidad puede utilizarse de forma más eficiente. A pesar de ello, no parece fácil que una optimización similar se generalice en el entorno Windows. El requisito de un mínimo de 16 GB de RAM impuesto por Microsoft en el marco de su programa Copilot+ dificulta que los fabricantes ofrezcan soluciones más económicas.
Aunque los procesadores de la serie Snapdragon X2 de Qualcomm se perfilan como una alternativa potencial, el hecho de que esta plataforma aún no se haya generalizado supone un obstáculo importante. Además, el hecho de que Apple desarrolle sus propios chips y controle en gran medida su cadena de suministro le proporciona una ventaja en términos de costes. Por otra parte, al no tener que hacer frente a costes adicionales como las tasas de licencia, la empresa puede actuar con mayor flexibilidad en materia de precios.
Desde el punto de vista financiero, la situación de Apple también llama la atención. El hecho de que la empresa cuente con altos márgenes de beneficio a partir de 2025 le permite ser más resistente ante la presión de los precios. A pesar de ello, se observa que fabricantes como ASUS, HP y Lenovo operan con márgenes más bajos y se ven directamente afectados por el aumento de los costes de la RAM. Según datos de HP, la RAM puede llegar a representar ya más de un tercio del coste total de un ordenador.
Aunque los ingresos de Apple por PC representan una parte limitada de sus ingresos totales, el buen comportamiento de las ventas del iPhone mantiene el equilibrio financiero general de la empresa. Esta situación ofrece a Apple la flexibilidad de aplicar políticas de precios más agresivas en el ámbito de los PC. A pesar de ello, para los fabricantes de Windows, las ventas de PC siguen siendo la principal fuente de ingresos, lo que diferencia las condiciones de la competencia.
En las condiciones actuales, la cuota de mercado de Apple sigue rondando el 10 %. Sin embargo, si la crisis de la RAM persiste, podría producirse un cambio en las preferencias de los usuarios si la empresa lograra situar su equilibrio entre precio y rendimiento en un punto más competitivo. En particular, el hecho de que destaquen los dispositivos capaces de ofrecer un mayor rendimiento a un precio similar podría influir directamente en el comportamiento de los consumidores. Por ello, la dirección que adopte Apple en su estrategia para Mac en el próximo periodo será determinante para el equilibrio general del mercado de los PC.
