La empresa de inteligencia artificial con sede en EE. UU. Anthropic ha anunciado que iniciará una batalla legal contra la clasificación de «riesgo de la cadena de suministro» que el Departamento de Defensa de EE. UU. ha otorgado a la empresa. En una entrada de blog escrita por el director ejecutivo de la empresa, Dario Amodei, se confirma la notificación oficial del Pentágono, pero se expresan serias dudas sobre la base jurídica de esta decisión. Amodei afirma que «se considera que la decisión no es jurídicamente sólida» y que la empresa no tiene otra opción, por lo que llevará el asunto a los tribunales. Por su parte, el Pentágono había anunciado horas antes de la declaración de Amodei que los productos de Anthropic «se consideraban un riesgo para la cadena de suministro y entrarían en vigor de inmediato». Este acontecimiento ha desencadenado un nuevo debate en Estados Unidos sobre la relación de las instituciones públicas con las tecnologías de inteligencia artificial.
La decisión del Departamento de Defensa se basa en desacuerdos políticos entre Anthropic y el Gobierno. El departamento, denominado «Departamento de Guerra» durante la actual administración, había solicitado anteriormente a la empresa que eliminara algunas restricciones de seguridad en sus sistemas de inteligencia artificial. Estas restricciones incluyen, en particular, limitaciones al desarrollo de tecnologías de vigilancia masiva y sistemas de armas totalmente autónomos. A pesar de ello, Anthropic se mantuvo firme en su decisión de mantener los principios de seguridad mencionados. Ante esta situación, se dice que el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, ordenó a las agencias federales que dejaran de utilizar las tecnologías de Anthropic.
Anthropic continúa con otras colaboraciones
Según la declaración de Amodei, el alcance de la decisión del Departamento de Defensa es bastante limitado. La clasificación en cuestión solo se aplica como un mecanismo para proteger los procesos de adquisición del propio Gobierno de EE. UU. Por lo tanto, no existe ningún obstáculo directo para que los usuarios generales e incluso los contratistas privados que trabajan con el Departamento de Defensa utilicen el chatbot Claude de Anthropic u otras soluciones de inteligencia artificial. Esta situación indica que la decisión no romperá por completo las relaciones comerciales en el sector tecnológico.
De hecho, Microsoft también ha declarado a la CNBC que tiene previsto continuar su colaboración con Anthropic. Los responsables de la empresa han señalado que, tras la evaluación de sus equipos jurídicos, han llegado a la conclusión de que es posible trabajar con Anthropic en proyectos ajenos al ámbito de la defensa. Esta declaración pone de manifiesto que la decisión del Pentágono podría tener un efecto limitado sobre las colaboraciones con el sector privado. No obstante, se afirma que este acontecimiento ha creado una nueva incertidumbre, especialmente para las empresas tecnológicas que trabajan con organismos públicos.
Por otra parte, Amodei también confirmó que en los últimos días se han mantenido «conversaciones constructivas» con el Departamento de Defensa. Se indica que en estas conversaciones se han abordado modelos alternativos que podrían permitir prestar servicios al Pentágono. Las condiciones básicas de la empresa no han cambiado: las tecnologías de Anthropic no se utilizarán en actividades de vigilancia masiva ni en el desarrollo de sistemas de armas totalmente autónomos. Si no se pueden cumplir estas dos excepciones, se informa de que las partes están trabajando en un proceso de transición más fluido.
Además de todo esto, Amodei se disculpó públicamente por una comunicación interna filtrada recientemente a la prensa. En la nota filtrada se afirmaba que las declaraciones de OpenAI sobre el acuerdo con el Departamento de Defensa eran «completamente falsas». Amodei afirmó que la nota en cuestión era una evaluación interna de la empresa y que su divulgación al público era incorrecta. No obstante, el incidente pone de manifiesto que la competencia entre las empresas de inteligencia artificial es cada vez más visible en el ámbito de las tecnologías de defensa.
