Gran llamada a revisión de Tesla: 200 mil vehículos

El fabricante de coches eléctricos Tesla ha puesto en marcha un proceso de llamada a revisión a gran escala que afecta a más de 200.000 vehículos. Según el comunicado de la empresa, un fallo de hardware informático que podría desactivar la cámara de visión trasera y algunas funciones de seguridad es el principal motivo de esta decisión. El informe oficial, remitido a la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras de Estados Unidos (NHTSA), señala que el problema es el número de vehículos fabricados entre 2023 y 2024. Modelo 3, Modelo Y, Modelo S y Modelo X se detectan en los modelos de Tesla. Esta situación ha vuelto a poner sobre la mesa las dificultades de Tesla para cumplir las normas de seguridad.

La causa del mal funcionamiento es que el último hardware informático de Tesla, el HW4 (también conocido como AI4), provoca cortocircuitos en algunos vehículos. Este problema amenaza la seguridad de la conducción, especialmente al afectar al funcionamiento de la cámara de visión trasera. Además, los usuarios de los vehículos han informado de otros fallos causados por el hardware problemático a través de reclamaciones de garantía e informes de campo. Teniendo en cuenta que Tesla ya se ha enfrentado anteriormente a problemas similares, este proceso de retirada ha vuelto a poner en entredicho los esfuerzos de la empresa por mejorar su infraestructura técnica.

¿Serán las actualizaciones OTA de Tesla la solución?

Tesla sigue confiando en las actualizaciones de software por aire (OTA) para resolver las averías. Una nueva actualización, lanzada el 18 de diciembre, pretende eliminar estos problemas de seguridad. Sin embargo, los expertos señalan que es posible que esta actualización de software no resuelva por completo los problemas relacionados con el hardware. De hecho, un informe publicado por Electrek revela que, a 30 de diciembre, había 887 reclamaciones de garantía y 68 informes de campo de problemas continuos con el hardware del HW4.

Se sabe que Tesla lanzó anteriormente un proceso de retirada similar en enero de 2024. En aquel momento, un error técnico con la cámara de visión trasera se solucionó con actualizaciones over-the-air. Sin embargo, esta situación vuelve a poner de manifiesto que los problemas de hardware de la compañía no siempre se resuelven del todo con soluciones de software. Tanto es así que en octubre Cybertruck también experimentaron problemas de retraso en la visualización.

Según el comunicado de Tesla, se sustituirá el hardware de los vehículos que no puedan solucionarse con una actualización de software. Esta situación es especialmente crítica para los ambiciosos objetivos de Tesla en materia de tecnologías de conducción totalmente autónoma. Para que la empresa alcance estos objetivos, se afirma que debe renovar el hardware problemático lo antes posible. El servicio de taxi robótico, en el que Elon Musk lleva años haciendo hincapié, está estrechamente relacionado con la rapidez con que se realicen estos cambios de hardware.

El esfuerzo de Tesla por garantizar los estándares de seguridad no sólo aumenta la seguridad de los usuarios, sino que también afecta directamente a los futuros objetivos tecnológicos de la empresa. Estas retiradas pueden considerarse un reflejo del empeño de Tesla por consolidar su posición de liderazgo en el sector. Sin embargo, los problemas técnicos recurrentes también han provocado un aumento de las críticas a los procesos de control de calidad de la empresa.

En un momento en el que los vehículos eléctricos y autónomos se están generalizando, este tipo de problemas a los que se enfrentan empresas pioneras como Tesla ponen a prueba la rapidez con la que pueden adaptarse no sólo las empresas, sino el sector en su conjunto. Cada vez hay más partidarios de controles más estrictos de la seguridad de los vehículos y la fiabilidad de los equipos.

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