Alibaba, con sede en China, prohibirá a sus empleados utilizar la herramienta de codificación Claude Code, respaldada por inteligencia artificial de Anthropic, en el lugar de trabajo. Según TechCrunch, la prohibición entrará en vigor el 10 de julio. Se afirma que la empresa clasificó a Claude Code como «software de alto riesgo» y dirigió a sus empleados a la plataforma de codificación que desarrolló llamada Qoder.
Detrás de la decisión hay acusaciones de que Claude Code contiene algunos mecanismos para detectar usuarios con conexiones chinas. Según la información compartida por Reuters, los desarrolladores afirmaron que la herramienta incluye algunas funciones que pueden examinar el entorno del usuario y controlar señales como la zona horaria y la información del proxy. Thariq Shihipar de Anthropic afirmó que este mecanismo era un experimento lanzado en marzo para evitar reventas no autorizadas e intentos de destilación de modelos.
Si recuerda, Anthropic había prohibido previamente a las empresas con sede en China y a las organizaciones extranjeras afiliadas a estas empresas acceder a sus modelos. Se sabe que la empresa ha endurecido las medidas para evitar que los usuarios chinos accedan a Claude de diferentes formas. Según Reuters, Anthropic también acusó a Alibaba de intentar entrenar un modelo más débil aprovechando la producción de los modelos Claude. Alibaba dejó estas afirmaciones sin respuesta.
El hecho de que Alibaba dirija a sus empleados a Qoder nos muestra que las principales empresas de tecnología también evalúan las herramientas de inteligencia artificial en términos de soberanía de datos y riesgo de competencia. En particular, la transformación de agentes de codificación en sistemas que puedan leer la estructura del repositorio, las preferencias arquitectónicas y el contexto del código, en lugar de simplemente herramientas de autocompletado, hace que el debate sobre la seguridad de los datos sea más crítico para las empresas. Además, esto muestra que la separación entre las empresas con sede en Estados Unidos y China en el mercado de la inteligencia artificial también se refleja en el lado del software empresarial.
