El Fitbit Aire.
Los últimos anuncios de salud de Google presentan una visión clara de hacia dónde se dirigen tanto la empresa como la industria. Los dispositivos portátiles, como el nuevo Fitbit Air, se están convirtiendo en puertas de acceso al software impulsado por Gemini que ayuda a las personas a comprender años de datos biométricos, incluidos registros médicos.
La nueva aplicación de Fitbit, ahora llamada Google Health, incluye un entrenador de salud con inteligencia artificial que puede personalizar los consejos de entrenamiento utilizando datos extraídos directamente del historial de salud de una persona.
Google no está solo en la carrera; Empresas como Whoop y Oura ya están creando sus propios entrenadores de salud con IA.
Pero primero, hay un problema de confianza que resolver. Dejar que Gemini redacte un correo electrónico es diferente a dejar que interprete su historial médico. Los datos de salud tienen un largo historial de exposición, intercambio o venta, e incluso las promesas de privacidad sólidas han fracasado antes.
Antes de que este futuro de salud impulsado por la IA se haga realidad, empresas como Google tendrán que convencer a sus clientes de que sus datos más confidenciales están realmente seguros.
