Francia cambia de Windows a Linux en los ordenadores públicos

El Gobierno francés ha decidido pasar de Windows a Linux en algunos ordenadores de las instituciones públicas y está dando el primer paso a través de DINUM, la unidad digital del Estado. El comunicado oficial del 8 de abril de 2026 El comunicado oficial, con fecha del 8 de abril de 2026, define esta medida como parte de la estrategia de Francia para reducir su dependencia digital fuera de Europa. El Gobierno no se limita al sistema operativo de escritorio, sino que también quiere una nueva hoja de ruta para herramientas de colaboración, antivirus, plataformas de inteligencia artificial, bases de datos, virtualización y equipos de red. A decir verdad, lo que vemos aquí no es solo una preferencia de software, sino la intención del Estado de reconstruir desde cero su cadena de suministro tecnológico.

David Amiel, ministro de Acción Pública y Cuentas de Francia, afirma que el Estado ya no puede vincular sus datos, infraestructuras y decisiones estratégicas a soluciones cuyas reglas no establece él mismo. El texto oficial deja claro que Francia quiere recuperar el control sobre su «destino digital». Sin embargo, el Gobierno aún no ha revelado qué distribución de Linux elegirá ni el calendario completo de la transición. A pesar de ello, la decisión de DINUM de abandonar Windows en sus propias estaciones de trabajo nos permite afirmar con seguridad que este proyecto ha superado la fase de prueba y se ha convertido en un programa institucional.

Esta decisión no llega de forma aislada. Francia ya había anunciado en enero que, en el sector público, Microsoft Teams y Zoom por la plataforma nacional y de código abierto Visio . El objetivo es extender este sistema hasta 2027 . Además, la Seguridad Social francesa (CNAM) también está trasladando a sus 80 000 empleados a herramientas digitales comunes del Estado, como Tchap, Visio y FranceTransfert. Otro comunicado del mes pasado reveló que la plataforma de datos sanitarios se trasladará a una nueva solución «fiable» antes de finales de 2026. En realidad, Francia no aborda la decisión sobre Windows como un asunto aislado, sino como un amplio programa de transformación que agrupa en una misma línea la soberanía sobre la nube, las comunicaciones y los datos.

La dimensión europea del asunto es tan importante como la francesa. El Parlamento Europeo, el 22 de enero de 2026 en la resolución que aprobó en esa fecha, solicitó a la Comisión Europea que identificara las dependencias críticas del exterior en materia de infraestructuras y tecnologías digitales y que desarrollara medidas para reducirlas. En la resolución destacan especialmente los servicios de almacenamiento, las plataformas de comunicación, la capa de software y las normas que los sustentan. Por otra parte, el nuevo programa de Francia exige que cada ministerio elabore su propio plan de reducción de la dependencia elaboren su propio plan de reducción de la dependencia. En este contexto, en junio se organizarán nuevos encuentros industriales que reunirán a actores del sector público y privado; es decir, el Gobierno de París no se limita a un discurso político, sino que también está estableciendo las bases para el abastecimiento y la aplicación.

Por qué la decisión sobre Linux no es solo un cambio de sistema operativo

Si se lee esta noticia simplemente como «se va Windows, llega Linux», se puede perder de vista el panorama general. Porque en Europa, las instituciones públicas ya no basan su elección tecnológica en el coste o las licencias, sino en el riesgo geopolítico, el control de los datos, la seguridad del suministro y la no dependencia de un único proveedor. En los ejemplos que hemos visto a lo largo de los años, el código abierto ofrece ventajas de personalización y controlabilidad, especialmente en las grandes estructuras públicas. Sin embargo, también plantea retos como la compatibilidad de los controladores, la transformación del software interno de la institución y los hábitos de los usuarios. La medida tomada por Francia no hará que toda Europa se pase a Linux de la noche a la mañana, pero demuestra claramente que se está cuestionando seriamente la era de la dependencia automática de las empresas estadounidenses en las tecnologías públicas. Microsoft tampoco ha hecho comentarios sobre este desarrollo en su declaración a TechCrunch, lo que sugiere que el debate seguirá creciendo durante algún tiempo.

We use cookies in order to give you the best possible experience on our website. By continuing to use this site, you agree to our use of cookies.
Accept