Aunque los coches eléctricos son cada vez más populares gracias a su conducción silenciosa y a sus bajas emisiones, siguen surgiendo algunos problemas técnicos asociados a esta tecnología. El fabricante de automóviles alemán Volkswagen ha puesto en marcha una amplia campaña de retirada en este contexto. Según un comunicado de la empresa, se están llamando a los talleres de todo el mundo a unos 94 000 vehículos eléctricos debido a un problema detectado en los módulos de la batería. Dicho problema puede provocar una disminución de la autonomía de los vehículos y, en casos excepcionales, también conlleva un riesgo de incendio. Por este motivo, el fabricante recomienda a los propietarios de los vehículos que acudan a los talleres autorizados lo antes posible.
Aunque la gran mayoría de los vehículos afectados por la campaña de retirada son modelos de la marca Volkswagen, el Cupra Born también se ve afectado por este proceso. Según los datos facilitados, se ha detectado el mismo problema en un total de 74 579 vehículos de la serie Volkswagen ID y en 19 452 modelos Cupra Born. Los datos de la Oficina Federal de Vehículos Motorizados de Alemania (KBA) revelan que, solo en Alemania, 22 182 modelos Volkswagen y 5976 Cupra se encuentran incluidos en esta campaña. Esta situación pone de manifiesto que el problema tiene un impacto especialmente grave en el mercado europeo.
Los modelos de la serie ID de Volkswagen y el Cupra Born están en riesgo
En la lista de la campaña de retirada se incluyen los modelos ID.3, ID.4 e ID.5 de Volkswagen, así como el ID. Buzz y su versión comercial, el ID. Buzz Cargo. Los vehículos en cuestión abarcan los modelos fabricados entre el 24 de junio de 2023 y el 23 de agosto de 2024. Por otro lado, el intervalo de la retirada del mercado para el Cupra Born es más amplio; los vehículos fabricados entre el 27 de febrero de 2022 y el 21 de abril de 2024 se ven afectados por este proceso. Este amplio intervalo de fechas pone de manifiesto que el problema no es específico de un periodo de producción concreto.
Desde el punto de vista técnico, el origen del problema se encuentra en los módulos de la batería de alto voltaje. Estos módulos, que constituyen la fuente de energía principal de los vehículos eléctricos, se unen para formar el gran paquete de baterías. Cualquier fallo que se produzca en uno de los módulos puede afectar negativamente al rendimiento de todo el sistema. Además, existe la posibilidad de que los módulos defectuosos provoquen un sobrecalentamiento. Aunque esta situación es poco frecuente, el fabricante la toma muy en serio, ya que el sobrecalentamiento conlleva un riesgo de incendio.
Volkswagen está aplicando un plan en dos fases para resolver el problema. En primer lugar, los módulos de la batería se inspeccionarán minuciosamente en los talleres y se detectarán los componentes defectuosos. Además, se instalará en los vehículos una nueva actualización de software que supervisa constantemente el estado de la batería. Este software informará al conductor en una fase temprana en caso de que se detecte alguna anomalía. Si se detecta un módulo físicamente dañado, la pieza en cuestión se sustituirá por una nueva.
Esta noticia recuerda que Volkswagen ya había sido objeto de atención recientemente por un problema similar. En enero de 2026, se inspeccionaron en EE. UU. aproximadamente 43 881 unidades del modelo ID.4, también debido al riesgo de sobrecalentamiento de la batería. Este tipo de casos recurrentes ponen de manifiesto que la tecnología de las baterías de los vehículos eléctricos aún se encuentra en fase de desarrollo. No obstante, los rápidos procesos de retirada y solución de los fabricantes desempeñan un papel fundamental en materia de seguridad.
