Existe una tensión notable entre Anthropic y OpenAI, dos empresas líderes en el sector de la inteligencia artificial, debido a los acuerdos firmados con el Departamento de Defensa de los Estados Unidos (Pentágono). Dario Amodei, cofundador y director ejecutivo de Anthropic, criticó duramente en una nota enviada a los empleados de la empresa las declaraciones públicas de OpenAI sobre el acuerdo de defensa. Según la información publicada por The Information, Amodei calificó el enfoque de OpenAI en materia de seguridad como «safety theater», es decir, un enfoque destinado a dar una imagen de seguridad.
El mensaje de Amodei se centraba especialmente en las declaraciones públicas del director ejecutivo de OpenAI, Sam Altman. El director ejecutivo de Anthropic afirmó que el acuerdo de OpenAI con el Departamento de Defensa de EE. UU. tenía como objetivo tranquilizar a los empleados. Por el contrario, Anthropic da más importancia a la prevención de posibles riesgos de uso indebido de la tecnología. Amodei señaló que Altman se presenta como un líder conciliador, pero que esto no refleja la realidad.
¿Por qué fracasaron las negociaciones entre Anthropic y el Pentágono?
El trasfondo de la tensión son las negociaciones con el Departamento de Defensa de EE. UU. A pesar de que Anthropic y el Pentágono tenían un contrato previo por valor de unos 200 millones de dólares, las negociaciones para un nuevo acuerdo no llegaron a buen puerto debido a algunas condiciones críticas. Anthropic defendió que las tecnologías de inteligencia artificial que había desarrollado debían limitarse a determinados ámbitos de uso. La empresa exigió garantías explícitas en dos aspectos concretos: que la inteligencia artificial no se utilizara con fines de vigilancia interna masiva y que no se integrara en sistemas de armas autónomos.
Por su parte, el Pentágono afirmó que quería que la inteligencia artificial fuera accesible para «cualquier uso legal». Anthropic consideró que este enfoque no era suficiente. A raíz de ello, el Departamento de Defensa de los Estados Unidos firmó un acuerdo con OpenAI, otra gran empresa del sector de la inteligencia artificial.
En la declaración realizada por OpenAI se hizo hincapié en que el contrato seguía incluyendo ciertos límites de seguridad. Según la información publicada en el blog de la empresa, el Departamento de Defensa de los Estados Unidos considera ilegales las actividades de vigilancia interna masiva y, por lo tanto, no se prevé tal uso. A pesar de ello, las críticas no han desaparecido por completo. Existen opiniones que apuntan a que el marco jurídico puede cambiar con el tiempo y que algunas aplicaciones que hoy se consideran ilegales podrían evaluarse de forma diferente en el futuro.
Los debates sobre el uso militar de las tecnologías de inteligencia artificial se han intensificado en los últimos años. Muchos investigadores y expertos en ética defienden que los ámbitos de aplicación de este tipo de tecnologías deben limitarse de forma clara. Por el contrario, las instituciones de defensa afirman que la inteligencia artificial avanzada ofrece importantes ventajas en ámbitos como el análisis de inteligencia, la planificación logística y la ciberseguridad.
Otro aspecto del debate que ha tenido repercusión en la opinión pública ha sido la reacción de los usuarios. Según algunos informes, tras conocerse el acuerdo de OpenAI con el Departamento de Defensa de los Estados Unidos, se produjo un aumento significativo en las tasas de eliminación de la aplicación ChatGPT. Los datos muestran que el número de descargas de la aplicación aumentó aproximadamente un 295 % en poco tiempo. Además, llama la atención que la aplicación Claude de Anthropic haya subido a los primeros puestos de la clasificación de la App Store.
