La semana pasada, Disney firmó un notable acuerdo en el campo de la inteligencia artificial y anunció una cooperación de tres años en materia de licencias con OpenAI. Sin embargo, según declaraciones del CEO de Disney, Bob Iger, a la CNBC, sólo el primer año de este acuerdo abarca condiciones especiales de licencia. Cuando expire este periodo, Disney tendrá derecho a realizar colaboraciones similares con otras empresas de inteligencia artificial. En virtud del acuerdo, la amplia cartera de personajes de Disney estará disponible en la plataforma de producción de vídeo Sora de OpenAI.
Para OpenAI, esta colaboración supone una asociación de alto perfil en términos de contenido. Los usuarios podrán crear contenidos con más de 200 personajes, incluidos personajes clásicos de Marvel, Pixar, Star Wars y Disney. Esto convierte a la plataforma Sora en la única herramienta de IA que actualmente puede utilizar legalmente estos personajes. En este proceso, Disney tendrá la oportunidad de probar cómo funcionan los derechos de propiedad intelectual con la inteligencia artificial productiva y decidir si realiza acuerdos similares con otras empresas después de esta experiencia.
Disney abraza el cambio de modelos de negocio con la inteligencia artificial
Bob Iger declaró que nunca es posible pararse frente a los avances tecnológicos y que Disney está dispuesta a abrazar esos cambios. En una entrevista con la CNBC, Iger afirmó: «Ninguna generación humana ha sido capaz de bloquear el progreso tecnológico, y no pensamos hacerlo. Si va a haber una transformación que va a sacudir nuestro modelo de negocio, tenemos que participar en ella», dijo Iger en una entrevista con CNBC. Este planteamiento muestra cómo Disney está tratando de adaptarse a las herramientas basadas en la IA y cómo está empezando a remodelar sus actuales estrategias de contenidos.
Sin embargo, la relación de Disney con la inteligencia artificial no se limita a OpenAI. El mismo día, Disney envió una carta oficial de advertencia a Google alegando infracción de derechos de autor. La empresa afirma que Google está utilizando contenidos de Disney sin autorización. Google no confirmó ni negó estas acusaciones, pero afirmó que se comunicaría con Disney. Este hecho revela que las disputas sobre utilización de contenidos y derechos de autor entre gigantes tecnológicos y empresas de medios de comunicación tradicionales son cada vez más complejas.
El acuerdo por tiempo limitado de Disney con OpenAI demuestra que la empresa está experimentando con su enfoque en el campo de la inteligencia artificial generativa. Este tipo de colaboraciones ofrecen pistas importantes sobre cómo se posicionan los principales actores de la industria del entretenimiento a medida que el papel de la IA en la producción de contenidos se hace más prominente. Si bien esta colaboración es un paso firme de OpenAI para diferenciar la plataforma Sora, la postura de Disney sobre la protección de los derechos de los contenidos puede tener efectos limitadores sobre posibles acuerdos con plataformas similares.
