El «Reglamento sobre Vigilancia del Mercado e Inspección de Productos Comercializados a través de Herramientas de Comunicación a Distancia», que el Ministerio de Comercio ha estado preparando durante mucho tiempo, entra en vigor el 1 de abril de 2025. El Reglamento contiene normas estructurales que afectan directamente a la inspección de los productos puestos a la venta en línea. El reglamento, publicado en el Boletín Oficial el 30 de octubre de 2024, entra en vigor tras un periodo transitorio de cinco meses. Este paso, centrado en la auditoría, la transparencia y la seguridad del consumidor, inaugura una nueva era en el comercio digital.
El nuevo reglamento aumenta las obligaciones de las empresas que venden por internet. En concreto, pasa a ser obligatorio compartir información sobre la seguridad de los productos de forma clara y comprensible. Los consumidores tendrán ahora acceso directo a información como la identidad del fabricante o importador, la dirección de contacto y las advertencias de seguridad sobre los productos que examinen para su compra. La inclusión de esta información en la página de cada producto hará que la experiencia de compra sea más consciente.
Los vendedores estarán obligados a facilitar información completa sobre la seguridad de los productos
Con esta normativa, el Ministerio de Comercio no solo impone una obligación de información, sino que acelera los procesos de inspección técnica. Con los controles automáticos que se integrarán en los sistemas de seguridad de los productos, se pretende eliminar los contenidos inapropiados de las plataformas en 24 horas. Este proceso afectará directamente tanto a la seguridad de los ciudadanos como a la responsabilidad de las plataformas. Los mercados digitales estarán obligados a retirar del mercado sin demora los productos inseguros.
Además, también serán obligatorios los puntos de contacto fijos en los que los consumidores puedan comunicarse directamente sobre la seguridad de los productos. Estos puntos de contacto estarán estructurados para atender tanto las solicitudes de información como las reclamaciones y notificaciones. Así, se acortará el proceso de respuesta a los problemas surgidos antes o después de la compra. Los vendedores y las plataformas estarán obligados a proporcionar información transparente y oportuna a través de estos canales de comunicación.
En cualquier caso, uno de los epígrafes más llamativos del reglamento son las nuevas normas sobre ventas al extranjero. Las empresas que envíen productos a Turquía desde el extranjero están ahora obligadas a tener un representante residente en Turquía. Esta obligación se controlará con las listas publicadas en www.ticaret.gov.tr/duyurular. Las empresas que no cumplan este requisito de representante no podrán vender a Turquía.
Además de todo esto, se prevén sanciones graves para los vendedores que infrinjan la normativa. Estas sanciones, que se aplicarán en el ámbito de la Ley de Seguridad de los Productos y Reglamentos Técnicos nº 7223, abarcarán las infracciones de seguridad relacionadas con el contenido, el etiquetado y la descripción del producto. Los contenidos inapropiados serán bloqueados del sistema. Esto también supone una responsabilidad para las plataformas.
Por otro lado, el reglamento pretende transformar no sólo las ventas por internet, sino también los hábitos de consumo. Al igual que en las tiendas físicas, ahora el consumidor podrá reconocer el producto por su etiqueta en el entorno digital. Las señales de seguridad, advertencias y explicaciones necesarias se presentarán claramente con cada producto. Así, el consumidor podrá hacer una elección más saludable.
Sin embargo, esta transformación afectará directamente no solo a los vendedores, sino también a las plataformas de comercio electrónico. Las plataformas tendrán que integrar módulos de control de seguridad en sus sistemas y detectar automáticamente posibles infracciones. El control no lo proporcionarán fuentes externas, sino sistemas operados directamente en la plataforma. Esto remodelará tanto las inversiones en infraestructuras como los procesos operativos.
En consecuencia, con esta nueva normativa comienza oficialmente la era de las compras seguras en el comercio electrónico. Los ciudadanos podrán acceder a productos seguros gracias a infraestructuras digitales respaldadas por la transparencia. El Ministerio de Comercio compartió el documento de orientación sobre la aplicación en su sitio web oficial. Se espera que en el proceso surjan diversos ejemplos de aplicación tanto para consumidores como para vendedores.
